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Más de la mitad de los españoles
tiene una alimentación desequilibrada y no hace ejercicio
La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado en
colaboración con las asociaciones del grupo Euroconsumers
una encuesta para conocer los hábitos alimentarios de los
ciudadanos de España, Italia, Bélgica y Portugal.
Según la encuesta de la OCU, la mayoría de los españoles,
(un 54%), reconoce que no sigue una alimentación equilibrada.
De acuerdo a las respuestas en nuestro menú escasean sobre
todo las verduras y las frutas, además de los alimentos ricos
en hidratos de carbono complejos (pan, pasta, arroz, etc.),
los lácteos, las legumbres, el agua y el aceite de oliva.
Por el contrario abusamos de las fuentes de proteínas, sobre
todo de la carne y en menor medida de pescados y huevos.
A modo de ejemplo:
- Un 38% de los encuestados no toma una ración de verdura
al día.
- El 30% de los adultos y un 47% de los adolescentes no
comen fruta a diario.
- Un 66% de los españoles consume menos de 4 raciones diarias
de alimentos ricos en hidratos de carbono complejos (pasta,
arroz, patatas) cuando lo recomendable sería entre 4 y 6.
- En el 34% de las mesas está presente la sal, a pesar de
que los platos ya están condimentados.
- El 27% de los adultos declara beber a diario vino o cerveza.
- Un 28% de los adolescentes indica que toma comida rápida
por lo menos una vez a la semana.
- Y por último el 59% de la población acostumbra a picar
algo delante de la televisión. El peligro de picar está
en el tipo y la cantidad de alimentos que se consumen (generalmente
ricos en grasas y azúcares).
Esta alimentación claramente desequilibrada y alejada de
nuestra tradicional dieta mediterránea, se ve acompañada de
un modo de vida generalmente sedentario. El 70% de los adultos
y el 55% de los adolescentes no dedica ni media hora al día
a la práctica de algún ejercicio físico (andar, correr, nadar,
montar en bici, etc.) y lo que es peor, un 25% de los adultos
no hace ningún tipo de actividad física.
La alimentación desequilibrada y la falta de ejercicio tienen
un efecto directo sobre nuestro peso. Tomando como referencia
el Índice de Masa Corporal (IMC,= peso (en kg) / altura (en
metros al cuadrado)] de los encuestados, la mayoría de los
adultos (51%) tiene sobrepeso u obesidad (IMC superior a 25).
Un 13% de los adolescentes tiene problemas de sobrepeso y
un 4% tiene problemas de obesidad (IMC superior a 30). Sólo
un 38% de los hombres adultos tiene un peso adecuado (con
un IMC entre 20 y 25).
El estudio de la OCU ha permitido comprobar que a mayor peso
menor salud. Cuanto mayor es el IMC de la persona, mayor es
el número de dolencias crónicas y de visitas al médico. Esta
circunstancia pone claramente de manifiesto que la obesidad
es un factor de riesgo para nuestra salud y que tiene especial
incidencia en enfermedades crónicas graves, como la hipertensión,
problemas cardiovasculares o diabetes.
Pero la obesidad y el sobrepeso no solo tienen incidencia
en nuestra salud física, también tienen repercusiones en nuestra
vida social y psicológica. De hecho únicamente 1 de cada cuatro
adultos se muestra satisfecho con su peso y en cuanto a los
adolescentes hay más chicas (45%) que chicos (27%) que piensan
que les sobran unos kilos cuando en realidad no es así, tan
sólo el 11% de las chicas adolescentes tienen sobrepeso.
Por último, la OCU ha hecho una serie de preguntas para determinar
el posible riesgo de sufrir algún tipo de trastorno o riesgo
alimentario y los resultados son alarmantes. Entre los adultos
1 de cada cinco mujeres y 1 de cada 8 hombres podría sufrir
algún trastorno de este tipo. Entre los adolescentes la proporción
aumenta de forma inquietante, 1 de cada 4 chicas y 1 de cada
7 chicos está en riesgo. Un último dato, casi un 2% de los
encuestados (más chicas que chicos) muestra síntomas de anorexia.
Esta encuesta se enmarca dentro de las actividades relacionadas
con el Peso y la Salud, tema prioritario para la OCU en 2006,
por su enorme gravedad y relevancia en nuestra sociedad y
al que la asociación ha dedicado grandes esfuerzos durante
este año.
A la vista de los resultados de este estudio y la gravedad
del problema, la OCU se ha dirigido a las Autoridades Sanitarias,
solicitando un incremento sustancial del esfuerzo dedicado
a la promoción de una alimentación equilibrada y de hábitos
de vida saludables. 
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