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La osteoporosis
Aima Tafur
La osteoporosis es una enfermedad del esqueleto caracterizada
por un descenso de la masa ósea, con un deterioro del
tejido óseo y un aumento de la fragilidad de los huesos.
Aprende a prevenirla.
En
España, aproximadamente 2 millones de mujeres y 500.000
hombres sufren osteoporosis; es decir, casi un 13% de la población
femenina y un poco más del 4% de la masculina.
La osteoporosis afecta principalmente a personas mayores de
50 años; por tanto, el progresivo envejecimiento de
la población española nos anuncia un aumento
sustancial de esta enfermedad en las próximas décadas.
Sabemos, por otro lado, que la fractura es la manifestación
clínica más característica de esta enfermedad
y que la caída es el hecho precipitante esencial en
este tipo de fracturas. Entre los factores que incrementan
de un modo determinante el riesgo de sufrir caídas
en el anciano tenemos la pérdida de fuerza en extremidades
inferiores, y la pérdida de equilibrio y flexibilidad.
Un hueso se rompe cuando ha perdido suficiente masa ósea
como para alcanzar su "umbral de fractura".
Se han propuesto diferentes estrategias para prevenir esta
enfermedad como, por ejemplo, el consumo de una cantidad adecuada
de calcio y vitamina D, evitar el tabaco y el consumo excesivo
de alcohol; el uso de terapia hormonal sustitutiva en mujeres
posmenopáusicas y el ejercicio físico regular.
Es un hecho generalmente aceptado que el ejercicio físico
practicado regularmente puede retardar o quizá parar
la pérdida de hueso relacionada con el envejecimiento
de la persona. Sin embargo, por el momento existen muchas
dudas de que el ejercicio físico pueda suponer un estímulo
significativo para que aumente la masa ósea en esta
situación.
El
ejercicio físico puede prevenir la osteoporosis…
- Incrementando al máximo el pico de masa ósea
en el adolescente y adulto joven.
- Previniendo el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol
en estas edades.
- Reduciendo la pérdida de masa ósea asociada
a la menopausia y a la edad.
Además, el ejercicio físico puede reducir el
riesgo de fracturas no sólo oponiéndose a la
pérdida de masa ósea, sino que también
mejorando la fuerza en extremidades inferiores, lo cual puede
ayudar a una persona anciana a prevenir caídas o reducir
el impacto si ocurrieran.
Se sabe que aquellos jóvenes que practican ejercicio
físico regularmente, evitan el tabaco y el consumo
excesivo de alcohol, y toman una cantidad adecuada de calcio
alcanzan un pico de masa ósea más elevado que
aquellos otros que llevan una vida sedentaria, fuman y consumen
un exceso de alcohol. En definitiva, para evitar problemas
de osteoporosis en las últimas décadas de la
vida es importante alcanzar un pico de masa ósea lo
más elevado posible en la juventud, y parece evidente
que el ejercicio físico practicado regularmente desde
los 9-11 años puede jugar un papel determinante. Sin
embargo, para que se produzca esta adaptación positiva
del hueso es necesario que este ejercicio físico se
acompañe de una adecuada ingesta de calcio.
El Colegio Americano de Medicina del Deporte señala
que el ejercicio físico en el anciano es positivo porque
mejora su calidad de vida, aumenta su capacidad de trabajo
y prolonga su independencia funcional; entendiendo por independencia
funcional la capacidad de esta persona para ir a la compra,
visitar a los amigos, usar el transporte público y
desarrollar actividades más especializadas de la vida
diaria.
Si
existen fracturas múltiples, pérdida severa
de hueso, o dolor de espalda que limitan la posibilidad de
participación de esa persona en actividades físicas
en las que hay que soportar el propio peso, el Colegio Americano
de Medicina del Deporte recomienda cambiar por la natación,
caminar en el agua, aeróbic en el agua, o ejercicios
en la silla; ejercicios que aunque no son tan óptimos
en su impacto sobre el hueso, también van a mejorar
la fuerza muscular y el equilibrio, contribuyendo a disminuir
el riesgo de caídas.
Una persona con osteoporosis que hace ejercicio físico:
- Puede realizar cualquier tipo de ejercicio (caminar, bicicleta,
natación) siempre que la flexión anterior se
evite todo lo posible,
- Muchos pacientes con fracturas vertebrales probablemente
tienen muy disminuida la fuerza de los músculos extensores
de la espalda y, por eso, deben comenzar con cargas pequeñas
y progresar despacio con el incremento de las cargas,
- Puesto que la mayor parte de las personas con osteoporosis
tienen más de 50 años, es probable que muchos
tengan una enfermedad coronaria latente o manifiesta, por
lo que habrá que estar atentos a los signos y síntomas
de enfermedad cardiovascular.
- Para que se pueda observar un efecto a largo plazo sobre
la conservación del hueso se necesitan al menos 9 meses
antes de que el cambio pueda ser objetivado. 
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