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Conseguir relajarse
Aima Tafur
La relajación es algo necesario, mucho más
en estos días que vivimos, pero ¿sabemos hacerlo? No
es fácil, pero una vez que se aprende, nuestra vida
mejora y contamos con un arma eficaz contra el estrés.
"Ahora,
relájate, respira profundamente…"
Ésta podría ser una forma de iniciar una sesión
de relajación. Aunque no es tan fácil que alguien
nos pida que nos relajemos y seamos capaces de hacerlo… Primero
vamos a intentar comprender qué es y cómo se
consigue la relajación.
Se dan ciertas modificaciones fisiológicas en un estado
de relajación:
- Disminución del tono muscular
- Estado "hipometabólico"
- Disminución de actividad del Sistema Nervioso Simpático
- Aumento de actividad del Sistema Nervioso Parasimpático
- Liberación cerebral de endorfinas ("opiáceos
endógenos")
- Cambio electroencefalográfico de ritmos "beta"
a "alfa"
- Incremento de la circulación sanguínea cerebral
- Descenso del consumo metabólico de oxígeno
- Relajación muscular
- Vasodilatación periférica
- Disminución de la intensidad y frecuencia del latido
cardíaco
- Disminución de la tensión arterial
- Disminución de la frecuencia respiratoria
- Aumento de la amplitud respiratoria
- Aumento de secreciones: digestivas, saliva, sudor…
Es necesario apuntar que a diferencia de lo que habitualmente
se suele pensar, la relajación no es casi nunca un
fin en sí misma, sino un medio para encontrarnos mejor:
- En unos casos puede ser un medio terapéutico físico
más (contracturas musculares traumáticas o
secundarias, asma, hipertensión arterial esencial…).
- Psíquico (trastorno de ansiedad, crisis de angustia,
somatizaciones, insomnio…).
- Preventivo (técnica de afrontamiento de estrés,
de prevención de respuesta, desensibilización
sistemática, descarga de agresividad).
- Algo útil para la meditación.
- Un fenómeno fisiológico cotidiano (estadio
I del sueño).
Ambientalmente, la relajación se puede practicar de
forma individual o colectiva, inducida por uno mismo o por
un experto, en una habitación cerrada o al aire libre,
en un sitio tranquilo, en el trabajo… No hay normas fijas.
Lo que si es cierto es que se precisa conocer la técnica
y que se consigue más fácilmente con la práctica
regular.
Nosotros te damos algunos trucos según las diversas
técnicas de relajación que normalmente se usan:
Ambiente:
- Reducción de la estimulación sensorial
ambiental
- Ropa cómoda, suelta, fibras naturales
- Evitar contaminación sonora y electromagnética
- Colores ambientales: verde, azul, evitar colores saturados
- Música ambiental tranquila
- Hidroterapia (baño templado 15 minutos, con posterior
reposo abrigado)
- Medio natural: temperatura suave, no peligros físicos
próximos
Postura:
- Sentada: espalda recta, piernas cruzadas
- - De pie: percepción del esquema corporal
- Tumbada: respiración natural completa
- Movimiento: danza, estereotipias, ejercicios
Sistema cardiaco:
- Dejar al corazón latir espontánea y tranquilamente
- Imaginar cómo las arterias se relajan
Respiración:
- Observación de la respiración, "seguirla"
- Inspirar-espirar por la nariz de forma regular
- Abdominal (diafragmática)
- Completa: abdominal-torácica-clavicular
Pensamiento:
- Repetición mental de una palabra agradable: "Paz",
Tranquilidad"…
- Técnicas de visualización-imaginación
de escenas agradables o neutras: paisajes, colores, sonidos,
tacto, sabores, olores
En fin, lo que se necesita en el fondo es desconectar de
la rutina diaria, de las cosas que nos preocupan para alejándonos
de ellas, afrontarlas mejor. Esto será más fácil
en la naturaleza ya que no hay estímulos hostiles ni
ruidos, así que al menos, prueba a salir al campo de
vez en campo a pasear en silencio, olvida las preocupaciones,
los atascos, las obligaciones por un instante y respira.
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