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El aceite de onagra
Aima Tafur
La planta de la prímula y sus semillas han sido usadas por los indios
americanos durante siglos. Usaban la planta como infusión en agua caliente
para curar heridas, problemas cutáneos e incluso el asma. Hoy, su aceite
causa furor en estudios de Nutrición y Belleza.
La
prímula, de donde se extrae el preciado aceite de onagra, pertenece al
orden de las Mirtifloráceas, y a la familia de las Onagráceas, originaria
de Norteamérica e Inglaterra.
Hoy en día se usa su aceite, cuya singularidad está en las semillas
de la planta, de las que se extraen unas semillas ricas en ácidos grasos
poli-insaturados de gran valor nutritivo.
Las semillas de la prímula tienen sorprendentes efectos beneficiosos
en el tratamiento de diversas patologías, entre ellas los trastornos del
sistema inmune, los problemas circulatorios, el deterioro del metabolismo, la
piel reseca, la dermatitis atópica y algunas afecciones alérgicas.
El secreto está en su composición, rica en ácidos grasos
esenciales poli-insaturados, en especial el ácido gamma-linolénico.
La onagra está considerada además una de las plantas aliadas
de la mujer ya que además de cuidar y nutrir la piel alivia los engorrosos
y molestos síntomas del ciclo menstrual.
Valor nutritivo
La prímula contiene principalmente ácido linoleico y ácido
gamma-linolénico, ambos ácidos grasos esenciales para nuestro organismo.
Dichos ácidos grasos se denominan esenciales porque nuestro cuerpo no es
capaz de producirlos por sí mismos, por lo que necesariamente deben ser
incluidos cada día en la alimentación.
Los ácidos grasos esenciales juegan un papel fundamental en nuestro
cuerpo:
- Proporcionan energía,
- aíslan los nervios,
- colaboran
en el mantenimiento de la temperatura corporal,
- forman parte de estructuras
celulares,
- son vitales para el metabolismo,
- a partir de ellos
se producen en el cuerpo unas moléculas muy importantes llamadas prostaglandinas.
El
ácido gamma-linolénico sólo se halla en cantidades apreciables
en unas pocas plantas y en la leche materna. El aceite de onagra, por ejemplo,
contiene un 10% de este ácido, pero también un 71% de ácido
linoleico a partir del cual el organismo, junto con otros nutrientes esenciales,
produce más ácido gamma-linolénico que es el verdadero precursor
de las prostaglandinas esenciales, que intervienen de forma directa o indirecta
en las funciones de todas las células. De ahí la importancia del
aceite de onagra para nuestra salud.
Propiedades
La prostaglandina formada gracias a la ingesta de aceite de onagra (o de otros
alimentos ricos en ácido linoleico y linolénico como aceites de
semillas, frutos secos, o pescado azul) tiene los siguientes efectos:
- Ayuda a aliviar la irritación provocada por distintas afecciones
gastrointestinales y regula el peristaltismo intestinal además de reducir
la secreción de los agresivos ácidos gástricos protegiendo
así el estómago.
- Regula la secreción lacrimal y salivar.
- Ayuda
al normal funcionamiento de nuestro sistema de defensas o inmunológico.
- Controla
la normal producción de grasa en la piel.
- La hipertensión
arterial disminuye con su consumo al relajar la musculatura vascular y amortiguar
el efecto de las hormonas que inducen un aumento de la presión.
- Favorable
efecto sobre el contenido de colesterol en sangre. Ningún otro ácido
graso insaturado reduce tanto el nivel del colesterol malo.
- Efectivo en
el tratamiento de diversas enfermedades del sistema inmune como la dermatitis
atópica, el asma, la rinitis alérgica y determinadas formas de alergias
alimentarias.
- Tiene acciones similares a la insulina y potencia los efectos
de ésta.
- Impide la formación de sustancias inflamatorias.
- Afecta
a la conducción de los impulsos nerviosos, regula la liberación
y acción de los neurotransmisores.
- Inhibe la formación de
coágulos o trombos.
- Tiene acción vasodilatadora, por lo
que resulta útil en problemas cardiovasculares.
- Regula los efectos
de las hormonas femeninas en el ciclo menstrual.
Especialmente indicado para:
- Síndrome premenstrual: alteración que sufren muchas
mujeres antes de la llegada de la regla que suele cursar con inflamación
de las mamas, retención de líquidos, desánimo, mal genio,
cansancio, granos.
- Enfermedades cardiacas, trastornos vasculares e hipertensión:
contribuye a reducir los niveles de colesterol, impide la formación de
coágulos y reduce la hipertensión por su acción vasodilatadora.
- Prevención de la formación de trombos y por tanto, tendremos
un menor riesgo de trombosis.
- Problemas de la piel y pelo: uñas
quebradizas, ojos secos, caspa, alopecia o caída del cabello.
- Artritis
reumatoide y otros trastornos inflamatorios.
- Esclerosis múltiple:
actúa estimulando los linfocitos T (células de nuestro sistema de
defensas), detiene el agregado de plaquetas (la formación de coágulos),
refuerza los vasos sanguíneos, regula y normaliza las conducciones nerviosas.
- Neuropatía
diabética: contribuye a mejorar la conducción nerviosa.
Y para acabar con sus maravillas, lo mejor: el aceite de onagra no provoca
ningún efecto secundario indeseado ni tiene contraindicaciones.
Ya te lo hemos contado todo, el aceite de onagra, oro líquido, es todo
un descubrimiento.
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