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El Té Rojo, de bebida de emperadores a devorador de
grasas
Aima Tafur
Desde la región de "la eterna primavera" en China se exporta
hoy a todo el mundo una de las más saludables bebidas del mundo: el Té
Rojo, una variedad de té capaz de hacer maravillas como eliminar el sobrepeso
y el colesterol, reforzar el sistema inmunitario, e incluso, curar el mal humor,
males de los que está repleto, hoy día, nuestro mundo.
No
se trata de una moda, es un hecho que algunas plantas y la medicina tradicional
logran maravillas que, desgraciadamente, se han ido olvidando. Gracias a la creciente
preocupación de nuestra sociedad por la salud recuperamos las tradiciones
y su sabiduría, como es el uso medicinal del té cuyos beneficios
ya se conocían en China desde el tiempo de los emperadores.
El árbol de té, denominado por los botánicos Camelia
Sinensis o Thea Sinensis, es un árbol procedente de Oriente,
árbol de hoja perenne que alcanza hasta los 15 metros de altura.
Existen cuatro variedades principales de té:
- Té blanco: Se obtiene al recolectar las yemas nuevas antes
de que se abran, las cuales luego se secan.
- Té no fermentado:
del cual el té verde es su más claro ejemplo. Se elabora
después de recolectar la hoja, cociéndolo al vapor y secándolo
al fuego para detener la fermentación y evitar la descomposición
de las hojas.
- Té semifermentado o té rojo: Se secan
las hojas en una habitación cerrada tras recolectarlas.
- Té
fermentado: como el té negro, el cual se deja marchitar, se
enrolla, se deja que fermente y luego se seca. Es mucho más aromático
debido a su fermentación.
El té rojo sólo se cultiva en la provincia de Yunnan, en China,
gracias a que tiene un clima especialmente propicio para el cultivo del té,
templado y húmedo.
Los beneficios de esta bebida, casi maravillosa, son fundamentales para nuestra
vida:
- Refuerza nuestro sistema inmunológico
- Disminuye los niveles
de grasa en sangre
- Acaba con el sobrepeso
- Disminuye el colesterol
- Desintoxica
y depura
- Activa el metabolismo hepático
- Tiene efecto bacteriostático
- Estimula
las glándulas digestivas
- Favorece la digestión de las comidas
ricas en grasa
- Cura el mal humor y ligeras depresiones
- Beneficioso
en la prevención del cáncer
- Contribuye a proteger el hígado
y el bazo
Hoy
día es muy conocida esta bebida porque se la denomina "devoradora
de grasas", y es llamada así con razón: ya que acelera el metabolismo
del hígado y se reducen significativamente las grasas y el nivel de colesterol.
Estudios científicos en todo el mundo, desde el hospital St. Antoine
de París, la Universidad de Yunnan, al Instituto Farmacológico de
Hong-Kong, lo corroboran: era posible perder hasta 10 Kg. con una dieta equilibrada
y 3 tazas al día de Té rojo.
Eso sí, de ninguna manera se debe endulzar el té con azúcar
blanca, ya que es rica en glucosa (y por ello inmediatamente se convierte en grasa).
Debe endulzarse con productos naturales como la miel o el azúcar integral.
Además no tiene ninguna sustancia negativa para el organismo, y al ser
una bebida muy baja en ácidos tánicos, las personas con el estómago
delicado la pueden beber sin problemas.

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