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Jahara, el poder de la suavidad en el agua
Aima Tafur
Desde el paraíso de los balnearios y las terapias acuáticas,
el cálido Brasil, llega a Europa el Jahara, una terapia basada en las olas
y la polarización de movimiento y quietud. El poder de la suavidad en el
agua para lograr el masaje más relajante del verano.
Se
trata de una técnica nueva, una renovación del Watsu
japonés a manos del brasileño Mario Jahara. Ya sabemos que el Watsu
es la fusión única de Shiatsu y
el elemento acuático, y esta versión brasileña aúna
lo mejor de esta técnica, que suaviza, y a la vez incorpora movimientos
basados en las olas, en sus idas y venidas tan relajantes.
Es dando esta sensación de olas que el Jahara explora el fluir
continuo, la velocidad constante…un río de aguas tranquilas en el que dejarse
llevar.
Ya que practica el concepto del "no-esfuerzo", se puede aplicar como
método de relajación, como terapia de rehabilitación, y,
además, para mejorar la conexión con el cuerpo, nuestras emociones
y sensaciones. Por ello, se realiza en clínicas de rehabilitación,
Spas y balnearios de todo el mundo.
Tanto en el Watsu como en el Jahara, se trabaja en agua templada. El nivel
del agua debe llegar al pecho del terapeuta, ya que él estará de
pie, sosteniéndonos, mientras nos dejamos llevar por sus manos.
El
terapeuta de esta técnica lleva a cabo una serie de maniobras que van movilizando
el cuerpo, estirándolo suavemente en todas direcciones y dejando que flote.
Trabaja con estos estiramientos, principalmente prestando atención a la
columna vertebral, eje central de nuestro cuerpo, y en especial la zona vertebral,
favoreciendo así la alineación de la columna y aumentando la irrigación
del cerebro.
La terapia se basa fundamentalmente en la comprensión de la estructura
muscular y el esqueleto, y en el uso eficiente de las propiedades físicas
del agua.
Se trata de una técnica activa y pasiva según los expertos en
Jahara:
- En su parte pasiva, el terapeuta nos mantiene flotando con ayuda
de un flotador cilíndrico y alargado, y armoniosamente trabaja equilibrando
la postura hasta llegar al equilibrio.
- En la activa, él
nos orientará verbalmente o mediante toques hasta tener plena consciencia
de nuestra postura y de nuestra coordinación motora. Hemos de saber llegar
a la posición perfecta sin perder la concentración ni el relax.
El flotador se coloca bajo las rodillas en algunas maniobras, además,
este cilindro conseguirá aliviar las tensiones en la zona lumbar. Ante
todo se usa para que nos mantengamos a flote sin esfuerzo alguno, quedando el
terapeuta del Jahara libre para abarcar la totalidad del cuerpo del paciente.
Se dice que en esta técnica es el agua la que da el masaje, el terapeuta,
tan sólo, da el impulso… ¿Quieres probar? 
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