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Vinoterapia: un brindis de belleza
Sandra Johnson
Está demostrado que las uvas son muy buenas para la salud, y no sólo
eso, sino que además pueden transformar un simple masaje en una experiencia
embriagadora mediante la Vinoterapia. Relax, belleza y salud en una nueva generación
de balnearios: los balnearios del vino.
Si
Penélope y Cleopatra, según la leyenda, tomaban baños de
leche para embellecerse y mantener la piel hidratada y sedosa, ahora es el turno
del vino, cuyas cualidades curativas para el alma y el cuerpo, según los
expertos, ya se conocían en la época de los romanos.
Es la última moda, una nueva generación de balnearios abre sus
puertas en los viñedos más refinados de Europa y en ellos ofrecen
curas de súper lujo: baños en barricas de vino o masajes embriagadores
con crema de pepitas de uva. Y todo ello con el nombre de Vinoterapia,
todo un lujo recién llegado de la cuna del vino, una invención francesa
inicialmente al alcance de unos pocos bolsillos. Son muchos los famosos que se
han quedado prendados con estos tratamientos dignos de Baco, como Catherine
Zeta-Jones y Michael Douglas, Courtney Cox o Carolina de
Mónaco.
Esta nueva terapia se basa sobre todo en las pepitas de las uvas, las cuales
poseen virtudes antienvejecimiento avaladas científicamente. El vino comienza
así a hacer furor en los tratamientos de belleza en forma de masajes, mascarillas,
aceites y baños debido a sus propiedades antiarrugas e hidratantes, que
hacen que la piel se mantenga joven y elástica.
Además se ofrecen champús de tinto y de blanco, dependiendo de
si el cabello es graso, normal o seco, y mascarillas corporales que combinan las
propiedades exfoliantes y antioxidantes del fruto de la vid.
También tiene propiedades relajantes y dependiendo del tipo de vino,
uno estimula, otro tonifica la piel, o la libera de células muertas… Algunos
expertos en este tipo de masajes afirman que no hay nada mejor que el vino para
mejorar la circulación, y que reduce visiblemente el estrés.
Tratamientos al vino
Talasoterapia Nace la talasoterapia a base de pepitas de uva. Consiste básicamente
en untar todo el cuerpo con una crema a base de pepitas y aceites esenciales.
Posteriormente se debe envolver el cuerpo a fin de que el calor libere tensiones
y maximice la acción de la crema sobre nuestra piel.
Mezcla de vino y miel... entre barricas. Se dice que lo fundamental de
este tratamiento es el reposo, nuestros músculos han de estar totalmente
relajados para que las maravillas del vino surtan efecto. Más tarde llega
el baño en barrica, una especie de jacuzzi en forma de tonel donde burbujea
el agua de una fuente caliente enriquecida con orujo de uva fresca atomizado y
con aceites esenciales. Después una envoltura con miel y vino, el cuerpo
se recubre de una pasta a base de levadura de vino, miel, aceites esenciales y
agua, que deja la piel completamente hidratada. Por último, un masaje
embriagador con aceite de vino puro, seguido de un "baño rojo",
en una bañera.
Un vaso de vino para nuestra piel
La Vinoterapia se convierte pues en una increíble novedad dentro de
las curas de belleza actuales. Si una copa de vino estimula la circulación
cardiovascular y previene el infarto, la uva y sus pepitas combaten eficazmente
el envejecimiento gracias a sus vitaminas y antioxidantes, que contribuyen a que
la piel mantenga su elasticidad. La rapa es la parte herbácea y contiene
taninos, potasio, calcio y agua; la piel contiene gran cantidad de elementos como
las enzimas, proteínas, vitaminas, sales minerales y polifenoles (excelentes
antioxidantes); la pulpa, es la parte interior y contiene azúcares y ácidos.
Los expertos afirman que la vinoterapia, a través sus tratamientos,
consigue reducir el abdomen, afirmar los glúteos, tonificar los senos y
rejuvenecer la piel.
Los balnearios, han hecho del vino un instrumento de salud y belleza, que actúa
por dentro, y también por fuera. Por algo en la antigüedad tenían
un dios única y exclusivamente para este oro rojo, ahora en boca de todos,
Baco. Disfruta de esta terapia con los cinco sentidos y déjate llevar.
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