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¿Por qué los deportistas eligen los balnearios?
Alejandra March
Prevención,
tratamiento, preparación y recuperación son conceptos que los médicos
hidrólogos manejan dentro de las aportaciones de los balnearios a los deportistas.
Las técnicas hidroterápicas, con agua, así como otras complementarias
están consiguiendo recuperar a los deportistas de élite y aficionados
con gran rapidez. La combinación de éstas permite al deportista
volver a la práctica de su especialidad en un plazo de tiempo aceptable,
y alejan el peligro de la que la lesión pueda cronificarse.
Estos son algunos de los aspectos abordados en el Congreso Nacional de la
Sociedad Española de Hidrología Médica, que ha congregado
a cerca de un centenar de facultativos. Se presentó, entre otras, una ponencia
en la que se explicaban los factores por los que los deportistas eligen los balnearios
como lugar de concentración y de recuperación. Se
destacó que, en el caso de los deportistas de élite sin lesiones,
lo primero es establecer un plan de trabajo conjunto con los entrenadores, fisioterapeutas
y equipo médico que acompaña a los deportistas. Las técnicas
hidroterápicas han de dirigirse a la recuperación, favoreciendo
el aporte de oxígeno al músculo y facilitando la eliminación
de toxinas producto del ejercicio, lo que mejorará el metabolismo muscular.
En este caso, como lo que se pretende es una puesta a punto, no conviene que la
relajación sea excesiva, ya que el jugador debe estar preparado para entrenar
a continuación, por lo que la duración de las técnicas es
menor de lo habitual.
En
la preparación o puesta a punto del deportista se emplean cinco técnicas:
el baño de burbujas, el chorro a presión, la ducha escocesa, la
ducha Vichy y la sauna termal. Estos métodos producen un masaje general
y manual de efecto relajante y decontracturante. Debido al efecto de la
presión hidrostática favorecen el retorno venoso, la estimulación
orgánica y la mejora del tono muscular. La prevención y
el tratamiento cuando ya hay lesiones también son posibles en los
balnearios. Tanto en deportistas de alta competición, como en aquellos
que no lo son, la balneoterapia previene y trata los microtraumas que produce
el entrenamiento, fortaleciendo o reparando las alteraciones moleculares del colágeno
en ligamentos y tendones, además de evitar las lesiones producidas por
los agentes antioxidantes. La técnica hidroterápica que
se emplean en este caso es, entre otras, la crioterapia.
Una primera línea de actuación en el supuesto de una terapia consistiría
en aplicar frío con paquetes de hielo a una temperatura de -15º centígrados,
durante 20 minutos, buscando el efecto antiinflamatorio y analgésico. Luego
estarían los llamados maniluvios y pediluvios, que consisten en baños
parciales con temperatura alterna de 38º y 17º. Las indicaciones fundamentales
son en la fase subaguda de la inflamación de esguinces y estiramientos
musculares, ya que reducen el edema. La piscina termal es la técnica más
empleada por ser el medio mejor de recuperación después de una lesión,
dado que se aprovechan las propiedades físicas y químicas del agua.
No todo es tratamiento con agua en un balneario. La recuperación del
deportista lesionado también incluye la peloterapia, más conocida
como los barros, que consiste, en el caso de los parafangos, en aplicaciones locales,
en forma de cataplasma, actuando como antiinflamatorio y analgésico en
lesiones cronificadas, especialmente en la rodilla y en tendinitis del rotuliano.
También se emplean los limos, con las mismas indicaciones que los parafangos,
a una temperatura de 40º. Su utilización a temperaturas inferiores a la
corporal está indicada en lesiones agudas por el efecto drenante y antiinflamatorio.
La electroterapia presenta diversas modalidades. Las corrientes galvánicas
(corriente continua) se emplean con los maniluvios y pediluvios, y contribuyen
a una buena acción analgésica y antiinflamatoria. A nivel deportivo
están indicadas en mialgias, contusiones y esguinces, así como una
activación de la cicatrización en fracturas en las que existe un
retardo de la consolidación. Los ultrasonidos, también en
este caso se utiliza el agua termal como sustancia de acoplamiento entre el emisor
y el paciente, están indicados en mialgias, distensiones, tenopatías,
espasmos musculares o puntos dolorosos en las epicondilitis o epitrocleitis, además
de en síndromes de sobrecarga, especialmente en tendones como el aquileo
y el rotuliano. Otras formas de electroterapia, como la onda corta (corriente
de alta frecuencia), están indicadas en los procesos crónicos y
en la recuperación de traumatismos, mientras que la electroestimulación
(corrientes bipolares pulsadas) se utiliza como analgésico. Todo ello sin
olvidar las bondades que continúan teniendo desde la más remota
antigüedad las tradicionales técnicas del masaje manual.
Los beneficiosos efectos de los tratamientos respiratorios, muy demandados
por los ciclistas que suelen padecer sinusitis son, fundamentalmente, técnicas
que utilizan con las aguas termales aerosoles, pulverizaciones y lavados nasales,
y pueden detener su evolución negativa en el deportista, y evitar así
el paso a formas hipertróficas o incluso atróficas por su acción
antiinflamatoria.
En definitiva los balnearios son, hoy en día, un gran aliado para el
deporte. En primer lugar porque la gran presión física y
psicológica a la que, frecuentemente, están sometidos los deportistas
de élite puede favorecer la aparición de lesiones y en segundo lugar
porque las terapias en balnearios favorecen, también, la relajación
mental. 
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