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Do-In, fuente de vitalidad
Sandra Johnson
Todos buscamos la tranquilidad, el equilibrio y la calidad de vida de las
que nos aparta la rutina diaria, ¿pero cómo conseguirlo? Uno de los caminos
puede ser el Do-In
El
Do-In o auto masaje Do-In es una gimnasia japonesa, basada en la medicina china
(Dao Yin), el yoga y las filosofías orientales, que nos permite sentirnos
mejor espiritual y físicamente.
Do-ln significa "la morada del espíritu y la energía",
es una disciplina con más de 5 mil años de antigüedad, con
una gran influencia del Shiatsu, que se dio a conocer en Occidente en la década
de los años 60 en Estados Unidos.
Era una actividad casi exclusiva de los monjes budistas, quienes la utilizaban
para mantener una buena salud y para poder soportar las duras jornadas de trabajo,
oración y ayuno en los monasterios.
El Do-In interviene en nuestro cuerpo mediante un trabajo de estiramientos
y auto masajes, reactivando el flujo energético del organismo y corrigiendo
desajustes tales como jaquecas, dolores de espalda, trastornos digestivos, problemas
circulatorios, cansancio crónico, estrés, ansiedad o insomnio.
Mediante una serie de sencillos ejercicios que puede realizar cualquier persona
y que en algunas ocasiones no son más que un pellizco o un golpecito con
los dedos en determinadas zona del cuerpo, se logra desbloquear los meridianos
energéticos por donde transcurre la energía siguiendo la dirección
de ésta por los 12 canales principales. Una sesión diaria
de unos 15/20 minutos va poniendo en marcha estos circuitos bloqueados lográndose
en un corto espacio de tiempo tener un buen estado físico. Además,
esta técnica permite ganar flexibilidad y agilidad.

El Do-In se estructura en tres fases. En la primera se toma conciencia del
cuerpo a través de movimientos, respiración profunda y concentración.
Lograr una postura corporal adecuada es muy importante, ya que esto es lo que
nos permite empezar a respirar correctamente y conseguir un buen nivel de concentración.
La segunda va precedida de una serie de movimientos para calentar las articulaciones
a continuación se estiran los canales energéticos a través
de ejercicios de postura y respiración. Esta fase termina con unos minutos
de relajación. Y por último en la tercera se realizan auto masajes
a lo largo de los canales energéticos mediante suaves golpes con los nudillos
o presiones con los dedos. El Do-In consigue que nos sintamos como nuevos, nos
ayuda a renovarnos y a cargarnos de energía, empezando por una agradable
sensación de relajación física y mental. En poco tiempo desaparecerán
los dolores de espalda, nos sentiremos menos cansados y empezaremos a dormir mejor.
Cuando los ejercicios se hacen por mañana el cuerpo se tonifica, mientras
que si se realizan al atardecer ayuda a liberar las tensiones y a lograr un sueño
más reparador.
En realidad el Shiatshu y el Do-In son las dos caras de una misma moneda. Pero
mientras el Shiatshu es un masaje que nos da otra persona, el Do-In es un auto
masaje. Los dos están basados en la misma técnica de aplicar presión
con los dedos.
Una clase de Do-In es la excusa perfecta para desconectar del mundo, de los
problemas y las preocupaciones. Durante ese tiempo no pensamos en nada. Y lo mejor:
una vez aprendidos los ejercicios y las técnicas de respiración
y masaje, podemos practicarlo nosotros solos en casa.
Se dice además, que en el arte del Do-In, las personas entran en un
contacto más profundo consigo mismas, aprendiendo a conocerse mejor, amarse
y estar en armonía con la naturaleza.
Consigue la paz. Ponte en forma. Aprende a conocerte mejor a ti mismo y a los
demás. Irradia vitalidad de nuevo con el Do-In ¿A qué estás
esperando? 
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