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El Shiatsu
Sandra Johnson
Las tensiones de la vida cotidiana se van acumulando en nuestro cuerpo, creándonos
malestares y enfermedades, por lo tanto es necesaria una terapia alternativa que
nos ayude a recuperar el equilibrio y la energía. Inconscientemente nos
frotamos la zona que nos duele y es en este instinto en lo que se basa la milenaria
técnica del Shiatsu.
El Shiatsu es una terapia manual antigua, desarrollada
en Japón, basada en la acupuntura, en el masaje y en la medicina tradicional
china. "Shiatsu" significa ‘presión con los dedos’ y es un masaje
muy placentero que se usa para fomentar el bienestar, mantener una buena salud
y tratar enfermedades.

En casi todas las culturas se ha usado el masaje como terapia porque se sabe
que la estimulación de las zonas del cuerpo mejora ciertas dolencias. El
Shiatsu se remonta a hace más de cinco mil años, cuando en las montañas
de China los sacerdotes taoístas practicaban el Do-In.
Y recientemente se han hecho adaptaciones del Shiatsu, como practicarlo en el
agua ("Watsu").
De forma inconsciente, cuando las personas sienten algún tipo de flojedad,
rigidez, entumecimiento o dolor en alguna parte del cuerpo, se frotan o presionan
la zona afectada con las manos. Acciones instintivas como éstas para curar
los desórdenes son anteriores a la medicina.
El Ministerio de Sanidad de Japón define el Shiatsu como:
"Tratamiento que, aplicando unas presiones con los dedos pulgares
y las palmas de las manos sobre determinados puntos corrige irregularidades, mantiene
y mejora la salud, contribuye a aliviar ciertas enfermedades ( molestias, dolores,
estrés, trastornos nerviosos etc.), activando así mismo la capacidad
de autocuración del cuerpo humano. NO TIENE EFECTOS SECUNDARIOS".
El Shiatsu, fiel a su
origen, recomienda que es mejor prevenir que curar. Una sesión semanal
ayuda a no enfermar, y al carecer de efectos secundarios, es también aconsejable
en enfermos crónicos que prefieran una alternativa de terapia natural o
no puedan ser tratados con medicamentos.
Beneficios
El Shiatsu estimula la capacidad del organismo de autocurarse naturalmente.
Puede ser utilizado por quienes estén pasando por un momento de tensión
emocional que repercute en todo el organismo.
Es muy efectivo para aliviar alteraciones del sueño, ansiedad, cansancio
crónico, depresión, estrés, insomnio, nerviosismo, neurosis,
tensiones musculares, dolores de espalda o de cabeza, estreñimiento, colitis,
alergias, asma, contracturas, lesiones deportivas, lumbalgias, desórdenes
metabólicos, de menstruación, endocrinos, urinarios y reproductores,
entre otras cosas.
También mejora el tono de la piel, la flexibilidad muscular, la claridad
mental, la concentración, los ligamentos, los sistemas digestivo, respiratorio
y linfático, los problemas menstruales, la circulación sanguínea,
fomenta un embarazo sano, facilita el parto, ayuda a mejorar la postura y a crear
conciencia del propio cuerpo.

¿Cómo es una sesión?
Un tratamiento de Shiatsu consiste en una serie de sesiones de una hora cada
una. Es necesario recibir más de una sesión pero los resultados
son evidentes desde la primera.
Se ejerce una suave presión sobre 354 puntos del organismo, haciendo
énfasis en ambos lados de la columna vertebral. La presión se coordina
con la respiración del paciente para fluir y equilibrar la energía
de cada órgano y conseguir la relajación.
Para
aplicar presión sobre la piel se utilizan las palmas de las manos, dedos,
codos, antebrazos, rodillas y pies, sin instrumentos ni cremas. Para movilizar
a nivel energético se hacen estiramientos, rotaciones de articulaciones,
fricciones, levantamientos, rodamientos y percusiones.
El terapeuta y el paciente se visten con ropas cómodas, preferiblemente
de algodón. El lugar debe ser una habitación amplia, aireada y silenciosa
para que se sientan a gusto. Se trabaja en silencio o con música relajante
y el paciente no necesita desvestirse, permaneciendo sobre el suelo o una superficie
no muy blanda.
El terapeuta produce una movilización corporal y energética para
reconocer las causas del problema de salud. La presión con los dedos no
deber ser muy fuerte ni muy débil, sino justa para proporcionar calor a
las zonas.
Este tipo de tratamiento no sólo estimula o relaja los músculos.
Mejora los efectos terapéuticos alentando los propios poderes naturales
de recuperación del cuerpo.
Así, quien acude a una sesión de Shiatsu, no sólo lo hará
en busca de relajación, sino también en busca de salud, el bien
más preciado que poseemos.
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